miércoles, 25 de febrero de 2015

Harina Integral

En la dieta hay que comer de todo pero con moderación!!
Esta semana ha llegado a mis manos un artículo que habla de la Harina Integral.
Hoy en día, y gracias al conocimiento de los múltiples beneficios que los productos elaborados con ella proporcionan a la salud, está resurgiendo y siendo cada vez más habitual en los procesos procesos de producción y hábitos de consumo.

Con un color más oscuro y un olor más intenso a trigo, se suele emplear en preparaciones culinarias y su uso está cada vez más extendido en la elaboración de pan y repostería.

Respecto a la información nutricional, se asemeja bastante a la harina blanca, con lo que, personalmente, valor otros beneficios que se detallan a continuación.

La harina Integral es el producto resultante de la molturación del grano de trigo, maduro, sano y seco, industrialmente limpio, sin separación de ninguna parte de él, es decir, con un grado de extracción del 100 por 100. La harina integral mantiene los nutrientes del salvado y el germen de trigo.
La harina integral contiene un 9 % de fibra, mientras que la harina blanca contiene 4,3 %.

Una ingesta adecuada de fibra, se ha relacionado con la prevención de diversas patologías, como diabetes tipo 2, obesidad o enfermedades cardiovasculares.

Resulta de gran utilidad en la prevención y el tratamiento del estreñimiento y ayuda a mantener unos niveles adecuados de colesterol en sangre.

En relación con la obesidad, se sabe que la fibra aumenta la sensación de saciedad, al tiempo que reduce la absorción de grasas, favoreciendo de este modo el control del peso.

Además presenta una cantidad superior de vitaminas y minerales que la harina blanca, destacando su aporte en diversas vitaminas del complejo B, vitamina E, así como hierro, zinc y magnesio.